Poesía I

Y me pregunto: ¿Qué será de mi mientras vos os vais a dormir?

Agridulce, solitaria y negra vigilia que me separa de ti, mientras…

La noche hace una gran entrada en escena,

yo siempre pienso en vos.

Yo pues, duermo, pero toda yo lo hace por ti.

No me gustan ni esas despedidas diarias, no, las odio.

Descanso, duermo, dejo mi cuerpo desconectar del ruido y luz,

pero os echo de menos, y mucho, yo también.

Ni esas pequeñas despedidas podemos soportarlas,

atentos cual dos enamorados, soportamos la oscuridad,

tu malviviendo la oscuridad y yo sin sentido.

Pero llegara el reencuentro, no sé a qué extrañas horas,

tu desesperado por la tardanza, yo desabrida por faltar tu presencia.

Y amanecerá y volverá el cielo y los pájaros a cantar, y nosotros dos,

aliviados de otra noche más.

Si por ti fuera yo no dormiría, estoy segura, duermes tu tan poco y yo tan dormilona.

¡Ya es de dia! El brillo y la música aun no cesan y pronto

vuelta a empezar, la noche, la vigilia, la separación,

de dos que se aman.

Si pudiera haría mi sueño mas leve, más corto, menos intenso,

solo por estar contigo, acompañarte, sosegarte, quererte.

Esa enemiga taciturna que nos hace separarnos, alejarnos, despegarnos,

pero yo siempre te llevo conmigo, aun cuando parece que no estoy.

No podría ser de otra manera, en el ocaso, toco tu pelo, en la aurora acaricio tu rostro.

Eterno, infinito, inaccesible espacio, libéranos algún dia de tan pesada carga,

decláranos despiertos y juntos siempre.

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