Por fin todo es transparente, regocijante y celestial,
ahora por fin comprendo,
los arranques y pausas, la noche oscura de san Juan y la blanca pared encalada expuesta a la beligerante luz.
Ahora por fin comprendo, y tengo miedo…
después de todo este equipaje y bagaje de todos estos años,
el entendimiento atiende a consuelo.
Rozar, acariciar, sentir ese algo nómada, que transforma
en verdad, en camino, en amor.
No sabia yo, pero hoy dia clarividente cayeron en mi manos
las palabras que le pusieron nombre a todo.
Y oscilo, levito, bailo al son de mi música, y doy gracias,
a todos porque sin ellos este don de transmitir y contaminar,
corazones aletargados, incontentos, insatisfechos, no tendría sentido.
No somos muchos, pero somos algunos, en esta desabrida pero dulce tarea.
Aunque ahora por fin comprenda y tenga miedo…
el destino esta señalado, y no hay marcha atrás, creo.
Es esa herida de intromisión de los alados ángeles, la fe en mi trabajo.
Es ese conocimiento desconocido de otros mas allá, la confianza en mi tarea
Es esa alada alma, aura o espíritu que imprime la sutileza vivaz de las cosas.
Estoy muy agradecida, y soy amada,
aunque ahora por fin comprenda y tenga miedo…
La cabra coja por fin sabe, que vive pues, es, de ser y que existe, y esta, no sabe muy bien cómo, entre el cielo y la tierra, la aurora y la suave hierba, la puesta de sol y el profundo mar.

Pero no todo es hermoso o bello,
a veces me levanto entumecida, dolorida, acobardada.
También hay en el mundo cosas que se sienten,
infortunios, desastres, guerras,
Pero cuando eso sí, levanto el vuelo,
y expulso todo el dolor y pena,
Es como si me acariciara el sol, la blancura de la luz,
y estuviera bañada en tranquilas aguas del Mediterráneo.
Son procesos, contubernios, enclaves,
Y superarlos me da fuerzas
Aunque tenga siga teniendo miedo…