El tiempo pasa, pasan los días luminosos,
acontecen los meses en el calendario de gatos,
dudan los años, si fueron cuatro o cinco.
Pero nosotros, yo, mi, sigo aquí,
hasta el momento en que la aurora apague su luz en mí.
Mientras tanto momentos de todos,
unos que arrasan y duelen como clavos en las palmas de las manos,
otros de vacíos, con la apremiante espera,
y algunos más poderosos, que te ensueñan y dulcifican
y amortiguan el sufrir.
Mientras tanto ya es invierno otra vez, apremian los fríos,
quieres solo arrebujarte en la ropa de la cama y dormir,
abrazarse a los sueños, llenarte de ilusión.
Vendrá pues algún dia la primavera y esa flor que soy,
encondida aun en la tierra, al color y calor de su sol,
volverá a retallinar y con el tiempo florecerá.
Yo no lo veré ya, arrebujada en la cama me quedare.